The Independent Sentinel #59
Monográfico: Los últimos días de Pompeya
Crepúsculo (Del lat. crepuscŭlum)
Claridad que hay desde que raya el día hasta que sale el sol, y desde que este se pone hasta que es de noche.
Tiempo que dura el crepúsculo.
Fase declinante que precede al final de algo
Hay épocas en las que nada ocurre y otras en las que los acontecimientos se agolpan. Por suerte o por desgracia nos ha tocado vivir esta última dónde la ilusión se mezcla con el miedo y la esperanza con la desazón. Flota en el ambiente esa sensación crepuscular de que algo está llegando a su fin, de que se están rasgando las costuras del mundo que conocemos y de que nos estamos acercando a un futuro impredecible.
Mi nombre es Javier Fuentes y este es el monográfico que cierra 2025 en The Independent Sentinel. ¡Comenzamos!
🎼 Quieres banda sonora? ¡Dale al Play!
⏳ Los últimos días de Pompeya
📖 Índice
Un talentoso cronista
Un día cualquiera en Roma
La ira de los Dioses
El fin de una era
La ruptura del contrato social
Los últimos días de Pompeya
🪶 1 Un talentoso cronista
Cayo Plinio Cecilio Segundo nació en en el año 61 en Comum (actual Como, Italia) y no empezó desde abajo. Sobrino de Plinio el Viejo, el naturalista más famoso de Roma, Plinio el Joven creció en una familia adinerada de la época.
Siendo aún un niño perdió a sus padres y paso a quedar bajo la tutela de un influyente general llamado Lucio Verginio Rufo para posteriormente ser adoptado por su tío, el mencionado Plinio el Viejo.
El joven Plinio tenía muchos talentos, pero los principales eran su destreza con la palabra y su inagotable curiosidad. Leía con profusión todo tipo de escritos, desde comedia a oratoria, y escribía de manera igualmente prolífica sobre muy variados temas.
Además, tenía fama de hombre honesto y moderado lo que, junto con sus habilidades, le permitieron ir ascendiendo por diversos cargos administrativos civiles y militares en el Imperio Romano, ayudando a la organización del Imperio en muchas vertientes.
Si por algo conocemos a Plinio el Joven es por la multitud de cartas que nos legó, y que constituyen un vibrante retrato de las costumbres públicas y privadas de la sociedad romana de aquel tiempo. En gran medida, mucho de lo que conocemos hoy de Roma se lo debemos a personas como Plinio.
“Plinio el Joven mantuvo una voluminosa correspondencia con la gente que conocía. Estas cartas tratan tanto temas técnicos como debates senatoriales y cuestiones de estilo, temas tan comunes como la enfermedad y la muerte o las inundaciones del Tíber ... Revelan una personalidad tan versátil y variada como los temas que trata su autor ”
Seguramente, su carta más famosa fue la que envió al emperador Trajano en la que le pedía consejo sobre cómo tratar a los cristianos.
No es esta sin embargo la carta que más nos interesa el día de hoy, sino aquella que narra los acontecimientos acaecidos el 24 de agosto del año 79 de nuestra era, día en el que Plinio se encontraba casualmente en Miseno, justo al otro extremo del golfo de Nápoles con su madre y su tío, Plinio el Viejo. Desde Miseno podía verse el Vesubio, cercano a la conocida ciudad de Pompeya.
Aquel día sobre las 7 de la tarde se avistó una gigantesca nube que Plinio el Joven describió así:
Estaba en Miseno y (mi tío) mandaba personalmente la escuadra. El noveno día antes de las Kalendas de septiembre (24 de agosto), casi a hora séptima, mi madre le indicó la aparición de una nube de inusitadas grandeza y forma.
Había tomado el sol y se había lavado con agua fresca y luego había comido un poco, y echado, estudiaba. Se calzó las sandalias y subió a un sitio desde donde se podía contemplar mejor aquel portento.
Aparecía una nube y los que la miraban desde lejos no sabían desde que montaña salía, pero después se supo que se trataba del Vesubio. La nube tenía un aspecto y una forma que recordaba a un pino, más que a ningún otro árbol, porque se elevaba como si se tratara de un tronco muy largo y se diversificaba en ramas.
Creo que ello se debía a que, al debilitarse la corriente que en un principio la impulsaba, la nube, sin esta fuerza impulsora o debido a su propio peso, se desvanecía a lo ancho y tan pronto era blanca como sucia y manchada, según llevara tierra o ceniza.
Como hombre muy sabio, le pareció que aquel portento debía ser visto desde más cerca. Hizo preparar una nave libúrnica y me permitió ir con él, si quería, y le contesté que prefería quedarme trabajando, pues me había encargado que le escribiera ciertas cosas.
Por aquel entonces, su tío estaba al mando de la flota de la región y, decidió aproximarse a Pompeya por dos razones, una era que le había llegado una petición de rescate para ir a socorrer a las víctimas y la otra, porqué no decirlo, era la curiosidad como buen naturalista de contemplar con más detalle tan majestuoso fenómeno natural.
Al llegar a Pompeya, Plinio el Viejo vio como muchos huían mientras otros aún esperaban expectantes lo que ocurría tras producirse la erupción del Vesubio. En un momento dado y debido al incremento de calor y los gases en el ambiente, el anciano pidió un vaso de agua, después de lo que cayó desmayado al suelo para no despertarse jamás.
🏛️ 2 Un día cualquiera en Roma
Pompeya era un fiel reflejo del estilo de vida de la Roma antigua. Con una población de entre unos 10.000 - 15.000 habitantes en esa época, Pompeya era una ciudad dinámica, bulliciosa y marcada por el comercio. Sus calles seguían el patron octogonal romano y estaban llenas de comercios, mercados, tabernas y almacenes.
La vida social discurría en el mercado, en los colegios, en el Foro y en el anfiteatro donde patricios y plebeyos coincidían regularmente y daban vida a la intensa actividad comunitaria de la ciudad.
Como corresponde a una ciudad mediterránea, en Pompeya comían bien hasta los habitantes con menos recursos. La dieta tenía como protagonistas a las olivas, los huevos, el queso, la carne, el pescado y el famoso garum, una salsa muy popular en Roma hecha a base de pescado fermentado.
Al igual que ahora, comer fuera de casa era algo habitual. Hace pocos meses se descubrió un termopolio en un fantástico estado de conservación. Los termopolios serían lo equivalente a los restaurantes de comida rápida de hoy en día. Los alimentos se almacenaban en tinajas, listos para ser servidos a los clientes.
En los recipientes se han hallado restos de cerdo, pescado, caracoles y ternera y es que, en el fondo, seguimos siendo muy parecidos a cómo éramos.
Respecto a las calles, no estaban tan limpias como en las películas Péplum y, sorprendentemente, se hallaban llenas de grafitis. Sí, se estima que en la ciudad había más de 20.000 pintadas callejeras de la que se conservan más de 10.000. Estas pintadas versaban sobre declaraciones de amor, insultos, publicidad, mensajes políticos o, el típico “Aufidus estuvo aquí, adiós” que dan una visión maravillosa de la expresión popular de la época.
Incluso en algunas casas, tenían carteles muy similares a los que tenemos hoy, como este de “Cuidado con el perro” que podríamos ver en cualquier casa actualmente.
Pensemos por un momento en el 23 de Agosto. Un día de verano cualquiera después de que hubiese pasado lo peor la canícula y en el que empezaba a anunciarse, al menos por la noches, la llegada gradual del otoño.
El día habría transcurrido como un día de verano más, un plebeyo pompeyano habría comenzado la jornada con la salutatio matutina a su patrón y habría hecho algunos recados por las bulliciosas y sucias calles de la ciudad, sonriendo al paso de alguna pintada escrita en la pared.

Habría comido algo rápido en el termopolio para ir directo a las termas donde habría comentado entre risas con algún amigo el leve temblor de tierra que se había notado en la mañana. Durante la vuelta a casa después de beber vino y de jugar a los dados notaría un olor algo raro en el aire. No le daría mucha importancia, seguramente sería el efecto del vino.
🌋 3 La ira de los Dioses
La erupción del Vesubio es la más célebre de la historia por sus catastróficas consecuencias. Los terremotos previos a la erupción no habían hecho presagiar nada como lo acontecido y, de hecho, en la época al Vesubio se le consideraba una montaña más y no un volcán.
El desastre ocurrió gradualmente, cerca del mediodía del día 24, el Vesubio entró en erupción regando Pompeya y la cercana Herculano. Primero comenzó una fina lluvia de ceniza, y más adelante llegaron los palilli, piedras pómez de varios kilogramos de peso. La ciudad se llenó de vapores de azufre, lo que hizo que la gente se refugiase en sus casas y otros, más avezados, emprendieron la huida lejos de la montaña que se había transformado en volcán. Las ultimas investigaciones estiman que la nube volcánica se propagaba a mas de 100 km/h, con temperaturas de entre 300 y 600 grados centígrados, lo que causaría la muerte instantánea de muchas víctimas.
Plinio lo explicó de manera más poética:
Amplias capas de fuego iluminaban muchas partes del Vesubio; su luz y su brillo eran más vívidos por la oscuridad de la noche... era de día en cualquier parte del mundo, pero allí la oscuridad era más oscura y espesa que cualquier otra noche.
Siguieron cayendo flujos piroclásticos y ceniza que sepultó la ciudad bajo una capa de 6 o 7 metros de espesor. Una nevada mortal de ceniza. Este vídeo explica, hora a hora, la estimada sucesión de acontecimientos.
El volcán petrificó literalmente y en el tiempo a ambas ciudades, creando así una de las cápsulas temporales más extraordinarias en la investigación arqueológica. El volcán creó una instantánea1 de la vida rutinaria de la ciudad y de los esfuerzos de los habitantes por salvarse.
Todo cambió en un instante, y para siempre, en un crepúsculo de ceniza que hizo que el tiempo dejase de existir.
⌛️ 4 El fin de una era
El fin de Pompeya fue inesperado, pero no por ello podemos decir que impredecible ya que había señales que, de diversos modos, auguraban lo que estaba por venir.
Saltando en el tiempo 2000 años y volviendo al presente, nos encontramos en algo parecido a ese momento previo de calma antes de la erupción donde hay se suceden señales más o menos sutiles: ese pequeño temblor, ese olor distinto, ese ambiente cargado.
🙇🏻♂️ La epifanía de Schrader
Seguramente recuerdes la fantástica película “Taxi Driver” dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Robert de Niro que cuenta las vicisitudes de un ex-combatiente de Vietnam que se gana la vida en un taxi en Nueva York tras regresar de la guerra.
Lo que tal vez no recuerdes es quién era el guionista de esta película que ganó la Palma de Oro en Cannes y que estuvo nominada a 4 Óscars. Su nombre es Paul Schrader y ha sido uno de los más brillantes y prolíficos guionistas de Hollywood. Fue compañero inseparable de Scorsese durante años y de su pluma salieron obras como Toro Salvaje (1977), La última tentación de Cristo (1988) o la mucho más reciente The Master Gardener (2022), película esta última que también dirigió.
Se cuenta que, en Taxi Driver, Paul Schrader logró acabar el guión completo en solo 5 días y que, durante todo el proceso, mantuvo una pistola cargada en su escritorio para que le sirviera de inspiración.
Te estarás preguntando porqué te estoy contando todo eso sobre este señor de casi 80 años que en su momento fue uno de los mejores guionistas de Hollywood. La razón es que, no hace mucho, Schrader publicaba esto en su cuenta de X.
Schrader expresaba su sorpresa ante la revelación de que la IA era capaz de hacer su trabajo -recordemos que este señor ha sido uno de los guionistas más sólidos del cine moderno- mejor que él y en mucho menos tiempo. Habla también de su “crisis existencial” haciendo referencia a Kasparov con su momento DeepBlue.
La pregunta es, ¿cuánto nos queda a cada uno de nosotros para experimentar la “Epifanía de Schrader”?
🕰️ Llegó mi hora
Como bien sabes, llevo siguiendo muy de cerca desde hace años, antes incluso de la explosión de la IA generativa, los avances de IA y los he ido escribiendo de forma epistolar en esta newsletter como un humilde aspirante a Plinio. Cada edición de The Independent Sentinel es una epístola para relatar lo que estamos viviendo e intuir lo que está por venir.
Y sí, durante estos años he vivido muchos momentos reveladores con respecto a la IA: las CNNs, las primeras interacciones como GPT3, la primera generación de imagen con Dall-e, el primer programa generado con Claude, los descubrimientos de AlphaTensor o el primer vídeo con Sora donde aparecía yo como personaje.
Cada uno de estos hitos me fueron demostrando que, poco a poco, los nuevos modelos irían siendo capaces de acometer tareas de creciente complejidad cognitiva.
Mi momento “Paul Schrader” tardó en llegar pero ha ocurrido en este último mes de 2025. Por razones obvias, trabajo en el día a día muchos modelos de IA, pero tengo que reconocer que he tenido predilección por los modelos Claude de Anthropic, su manera de escribir, su interfaz y su capacidad de programación siempre han llamado mi atención.
Asimismo, al haber programado durante gran parte de mi vida, he seguido con interés proyectos paralelos de Anthropic como Claude Code, un CLI (Command Line Interface) para programar desde el terminal de comandos.
Las capacidades de Claude Code han ido en aumento según se han ido liberando nuevas versiones de Claude, desde la celebérrima Claude Sonnet 3.5 hasta el mejor modelo para programar que hemos visto (con permiso de Gemini 3 Pro de Google) que es Claude 4.5 Opus.
Ha sido con la dupla de Claude Code + Opus 4.5 donde finalmente he sentido que hemos sobrepasado el umbral de la excelencia humana en la programación. En cuestión de días he podido crear una plataforma SaaS para e-commerce totalmente funcional desde cero, he realizado bots para monitorizar variaciones de cotización en criptomonedas y estoy jugando con la programación de un pequeño robot capaz de interactuar con humanos usando modelos de IA.
Algo que me hubiese llevado meses (o que, sinceramente, nunca hubiese podido hacer por falta de tiempo) lo puedo hacer ahora con el asistente de programación más sofisticado, preciso e inteligente que jamás hemos visto.
Claude Code con Opus 4.5 es lo que hubiéramos considerado como AGI un par de años atrás. Anthropic dejó hace tiempo de ser una empresa de software para convertirse en una de las primeras empresas que comercializan inteligencia. Una absoluta locura. Ahora ya sé como se sintió Paul Schrader.
📝 5 La ruptura del contrato social
Claude 4.5 Opus, Gemini 3 Pro o GPT-5.2 Pro son las muestra de que muchos trabajos intelectuales se acercan a su obsolescencia y esto tiene implicaciones masivas. Claude es capaz de programar código que puede superar tests o resolver entrevistas técnicas, GPT-5.2 es capaz de escribir mejores líneas que alguien que está empezando con el marketing y Gemini 3 Pro es ya capaz en muchas ocasiones de hacer diagnóstico médico de manera más precisa que un médico residente.
Como comentaba en la pasada edición, que el conocimiento y la inteligencia se conviertan en una commodity tiene unas implicaciones tab profundas que transformarán por completo el tejido de nuestra realidad y, por lo tanto, nuestros contratos sociales.
El contrato social ha sido históricamente el pacto implícito que “firmamos” al nacer por el hecho de vivir en sociedad. Rousseau lo explicaba de manera magnífica:
Mencionando a Paul Schrader, ¿por qué debería los guionistas buscar durante meses una buena idea para desarrollar si puede tener decenas en segundos con ayuda de la IA? o, yendo más allá, ¿para qué esforzarse en conseguir esa promoción para un puesto que tal vez deje de existir en unos meses? ¿para qué estudiar una disciplina que puede quedar obsoleta o ser realizada enteramente por máquinas en el corto-medio plazo?
Los primeros en sufrir las consecuencias de esta ruptura del contrato serán los más jóvenes, que serán incapaces de poder planificar o trazar una estrategia laboral como así hicimos las generaciones anteriores.
Estamos viendo un progresivo desacoplamiento entre la productividad y los salarios ya que el coste marginal de la inteligencia se irá acercando a cero.
Las posiciones de entrada los trabajos se repensarán ya que asumir los costes de formación puede que deje de tener sentido y empiece a ser más difícil adquirir experiencia en los primeros años de carrera profesional.
Los diplomas dejarán de ser una señal tan fiable para evaluar la capacidad de un egresado, incluso en las mejores escuelas y universidades. Si todo el mundo puede hacer trabajos perfectos y tiene acceso conocimiento infinito ¿como se podrá detectar el verdadero talento humano?
Las necesidades ubicadas en la parte baja de la pirámide de Maslow estarán probablemente cubiertas por la hiper-productividad que nos traerá la tecnología pero tal vez sea más complicado que nunca encontrar aquellos ámbitos en los que destacar, no ya entre nuestros semejantes, sino frente a las maquinas. O puede que ocurra justo lo contrario: que cualquiera pueda destacar incluso en disciplinas muy alejadas de su expertise. Sea como fuere, las reglas y contratos que teníamos dejarán de ser válidos.
📝 6 Los últimos días de Pompeya
La llegada de los modelos de Inteligencia Artificial General no será algo que ocurra de manera abrupta sino que será una transición, con fases. Del mismo modo que Plinio vio desarrollarse la erupción del Vesubio durante diversas etapas, iremos viendo la llegada de estos sistemas inteligentes: La lluvia de ceniza primero, después la piedra pómez y, finalmente, los flujos piroclásticos.
🌧️ La lluvia de ceniza
Mucha ceniza ha llovido desde el 12 de Junio de 2017 cuando se publicó el paper con el que comenzaría la revolución de la IA Generativa.
Desde aquel 2017 hemos vivido un flujo incesante de modelos generativos cada vez más sofisticados y que iban abordando con creciente pericia la creación de multitud de contenidos distintos, desde el texto hasta el vídeo.
Cuál pompeyano en los días antes de la erupción, no le dimos más importancia a esa neblina que se veía al caer la tarde: un modelo que resumen texto, un modelo que crea una imagen de un gatito, un modelo que hace canciones divertidas para el cumpleaños de tu tío o un divertido vídeo en el que un modelo generativo intentaba representar a Will Smith comiendo spaghetti.
La niebla entonces no era más que un juegue tecnológico inocuo, ¿cómo algo así podría rivalizar con la inteligencia, creatividad y empatía humanas?
🪨 La piedra pómez
La ceniza fue siendo sustituida por piedras pómez de tamaño creciente. El lanzamiento de ChatGPT (parece que hace una eternidad) el 30 de noviembre de 2022 fue el primer indicio de comienzo de esta nueva fase. El nuevo producto de OpenAI hizo por fin accesible el uso de sus modelos al gran público y atrajo a más de un millón de usuarios en 5 días. El resto es historia:
Cohere, Anthropic, Meta, Google, y el resto de laboratorios empezaron a trabajar para replicar el momento mágico que supuso GPT-3. La gran lluvia de piedra había comenzado y podemos decir que aún a día de hoy, no ha amainado la tormenta.
En términos de adopción, no hay tecnología que históricamente haya tenido una tan rápida aceptación. Actualmente se estima que 1.2 billones de personas hacen uso de modelos de IA, y apenas han pasado 3 años desde el lanzamiento de ChatGPT.

🌋 Los flujos piroclásticos
Mientras siguen cayendo piedras empezamos a ver algo parecido a lo que vio Plinio según avanzaba la erupción y que seguramente la haría pensar ya que las consecuencias de la misma eran inevitables.
Las grietas se están empezando a abrir tal y como hemos visto con el “momento Schrader” o con el resquebrajamiento del contrato social. Detrás de todo esto, no hay otra cosa que un imparable crecimiento de la inteligencia sintética.
Merece la pena echar un vistazo a una métrica imperfecta -pero representativa- como el coeficiente intelectual que se estima mediante una serie de pruebas lógicas. En apenas un año, hemos pasado de modelos con una inteligencia de un humano no demasiado brillante a modelos como Gemini 3 Pro o GPT-5.2, con IQ superior a un genio humano. Absolutamente increíble.
Si nos fijamos en los modelos que generan imagen y vídeo, Sora 2 (vídeo) de OpenAI o Nano Banana Pro (imagen) de Google nos han demostrado que estamos ya muy cerca de romper la barrera entre lo real y lo generado. Haciendo referencia de nuevo al “test” de Will Smith es sorprendente ver la rápida evolución:
¿Cuán lejos estamos entonces de la AGI? Como ya vimos, esto dependerá mucho de la definición que demos al termino AGI. Lo que es un hecho es que el test más famoso a este respecto (ARC-AGI) ya fue saturado en su primera versión y estamos a punto de que ocurra de nuevo con ARC-AGI-2. La startup Poetiq está trabajando en una arquitectura que permite exprimir al máximo de la inteligencia de los modelos comerciales mediante la creación de esquemas iterativos de generación de soluciones, feedback y refinamiento.
Tan es así que ya se ha presentado el nuevo test ARC-AGI3 y que, como es costumbre, someterá a los modelos a diversos problemas fáciles para los humanos pero difíciles para las máquinas. No parece haber test que eventualmente esta inteligencia de silicio no vaya a poder abordar.
Y ya no solo es que estos modelos avancen en inteligencia, es que, su eficiencia se esta disparando, como muestra este dato: Una mejora de un x390 en un año.
Igualmente interesante es ver como USA lidera la carrera en la creación de los modelos más competentes (sin reparar en gastos) a la vez que van apreciando muchos más modelos competitivos provenientes de otras regiones. Especial atención merecen los modelos Chinos en naranja que, como se observa, tienen un coste por token acotado sin dejar de ser competitivos.
Estas mejoras están lejos de terminar, en paralelo al incremento de “fuerza bruta” de los modelos fundacionales que se está logrando, entre otras cosas, con nuevas técnicas como RLVR (Reinforcement Learning from Verifiable Rewards), nuevas arquitecturas como las que está planteando Poetiq puede que nos ayuden a desbloquear mas capacidad de los modelos y a un menor coste.
Visto lo visto, cuesta no pensar en los modelos de frontera que estarán manejando internamente compañías como Google, Anthropic u OpenAI. Si GPT-5.2 Pro estás disponible a nivel comercial y con un coste razonable, ¿qué tipos de cosas serán capaces de hacer esos modelos que aún no han llegado al gran público?
Obviamente, no tengo una respuesta a esa pregunta, pero si podemos ver indicios, por ejemplo, echando un vistazo a las posiciones de empleo abiertas en las principales empresas del sector. Hace apenas unos días, el 27 de Diciembre, el propio Altman anunciaba que estaban buscando un nuevo rol: Head of Preparedness, esto es, Jefe de Preparación.
¿De preparación ante qué te estarás preguntando? Me temo que alguien ha visto ya lo que viene: un diluvio bíblico de ceniza, piedras pómez y lava.
🏚️ Los que se quedan
Ante esta perspectiva, y del mismo modo que ocurrió en Pompeya, habrá gente que piense que finalmente no ocurrirá nada, gente que en vez de huir se refugie en su hogar o gente que vuelva a buscar lo que dejó atrás. Puede incluso que haya personas que se nieguen a creer lo que están viendo sus ojos.
En este fantástico artículo, Louis Rosenberg desmenuza los argumentos de aquellos escépticos respecto a la IA como la “burbuja de la IA” o los contenidos basura (AI Slop) de los que hablábamos en la última edición.

Es normal que exista este sentimiento de escepticismo e incluso rechazo. En el último lustro la IA nos a ido demostrando que los humanos no somos tan especiales como pensábamos y que rasgos como la creatividad o incluso la empatía pueden ser emulados con suficientes datos y poder de computación. Es doloroso, ya que el “santuario humano” de cosas que nos hacen únicos para estar reduciéndose de manera implacable.
Que nos guste más o menos lo que está pasando es indiferente, ya estamos en el punto de no retorno. La pregunta no es ya si pasará o no, sino cuándo pasará. Y, como bien, explica Rosenberg puede que, todos esos haters lo sean por que están todavía pasando por la primera fase del duelo: la negación.
🏃🏻♂️ Escapando de Pompeya
La sucesión de eventos en nuestra linea temporal no es que se esté acelerando, es que la propia línea esta colapsando sobre si misma. Ya es imposible asimilar la enorme cantidad de cosas que ocurren. La realidad que estamos viviendo hace ya tiempo que dejo de ser algo que ni un solo humano pueda procesar. Y cuando digo que ni un solo humano puede hacerlo, quiero decir exactamente eso ya que, como decía hace unos días nuestro querido Karpathy, ni él mismo se ve capacitado para procesar todo lo que está ocurriendo.
Explica Karpathy que al “escalar” el nivel de abstracción, la programación se está transformado, de escribir código estamos pasando a la gestión de agentes, subagentes, skills (habilidades que podemos “enseñar” a los modelos), memoria, plugins y un largo etcétera de complementos, herramientas y software de soporte para embridar a los LLMs.
Mirándolo de otro lado, el mensaje Karpathy es tremendamente esperanzador. Nunca ha habido en la historia un mejor momento para construir. El suministro infinito de conocimiento que podemos utilizar para crear es la herramienta más poderosa que jamás hemos tenido en nuestras manos. Escapar de Pompeya pasa por convertirnos en protagonistas y empezar a construir todo aquello que imaginemos.
Supongo que es así es como se siente la singularidad.
🧭 Planificando lo impredecible
La revolución no nos pedirá permiso para ocurrir, simplemente ocurrirá. Hoy todo parece normal, pero quién sabe como sera el 2026.
Esta edición no tiene como objetivo ser un cuento aleccionador, una premonición fatalista o una señal de pánico. Su espíritu es ser una llamada de atención para pasar a la acción, para perder el miedo a la IA y para empezar a construir, prompt a prompt todo aquello que imaginábamos imposible.
Puede que así, de las cenizas y el magma solidificado tras la erupción que supone esta revolución tecnológica, construyamos las bases para un mundo mejor. De nosotros depende.
Aprovecho para desearte, querido centinela, un muy feliz y singular 2026.
¡Muchas gracias como siempre por leer hasta aquí!
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Cabe destacar que éstos no son cuerpos petrificados, sino moldes de yeso que se hicieron a partir de las cavidades dejadas por los cuerpos en descomposición bajo la ceniza volcánica.



























Gran artículo, especialmente como lo has ilustrado. Al respecto, soy optimista, creo que en el ser humano, pienso que la IA siempre le faltará una cosa que es por la que creo Dios nos puso en el mundo: Crear. Crear por qué si, crear según nuestra capacidades y aptitudes. Una IA sin un humano ¿para que va a crear?. Esa es nuestra misión, la Creación. Un abz y gracias por dar a la comunidad, sin pedir. Él que da, recibe. Paz y Amor ❤️
Interesantísimo, como de costumbre.